¿Jefe o líder? Averigua las diferencias

¿Jefe o líder? Averigua las diferencias

¿Jefe o líder? Averigua las diferencias

¿Jefe o líder? En la actualidad, los modelos de gestión de empresa nos indican que los líderes van ganando campo, desterrando poco a poco la figura del jefe tirano que tanto ha predominado en la sociedad desde siempre.

En estos últimos años, estudios indican que el 82% de los consejeros delegados españoles destacan que existe un déficit de cualificaciones en su empresa, y trabaja para mejorarlo en los próximos tres años, según el informe Global CEO Outlook de KPMG.

Existen numerosos estudios que han detectado que un trato irrespetuoso sube la tensión sanguínea y genera estrés. “Es el camino a la depresión, la segunda enfermedad de mayor crecimiento en países desarrollados, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estas dos figuras se encuentran diferencias en que el jefe es irrespetuoso, y no siempre se manifiesta en gritos. El líder sin embargo va a trabajar para sacar el máximo talento, y para ello debe haber respeto, confianza y motivación.

Este estilo fijo, obsoleto totalmente, desmotiva a las plantillas, provocando la huida de los mejores trabajadores. Según otro informe del IESE, el estilo de gestión, a la falta de motivación de los empleados y a la mala calidad laboral (rigidez de horarios, falta de expectativas y estrés laboral) son las grandes causas del absentismo en el trabajo.

Este estilo nocivo para el ambiente laboral “La cruzan los jefes que solo están orientados a resultados y a clientes. Más del 40% de los directivos en el mundo manda en función del estrés porque trabaja pensando en los resultados, y se olvidan de gestionar a las personas”, denuncia Maite Palomo, profesora del ESIC.

Para fomentar la pro actividad de los trabajadores, “Hay que explicarles los objetivos de la empresa para que dejen de sentirse como simples números. Un líder es un gestor de la diversidad que contagia entusiasmo al equipo, sin olvidar las labores ejecutivas de control diario” “El jefe debe superar sus personalismos para convertirse en líder de un grupo, y hacer un equipo de gente madura que asuma su responsabilidad y reme en la misma dirección”.

Siempre hay que recordar que ser un líder no se trata de  mandar a los trabajadores en vez de dirigir equipos de personas.

El líder, tiene que saber gestionarse, a partir de ahí, hay que saber detectar la valía de quienes están por debajo para enfocarla a objetivos concretos.

Igualmente, tiene que adaptarse a las situaciones y a las personas para conseguir que la empresa llegue a los objetivos estratégicos marcados. “Debe tener inteligencia emocional, competencias sociales, competencias de gestión, competencias estratégicas, y sustentarse en valores éticos”, resume Maite Palomo.

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