Rondas de inversión para Startups.

Rondas de inversión para Startups.

Rondas de inversión para Startups.

Rondas de inversión para Startups. Las rondas de inversión se han convertido en la actualidad en uno de los principales recursos monetario de las startups, poco a poco desplazando a la financiación típica de los bancos y cajas de ahorro.

Podríamos definirlo como un proceso mediante el cual una empresa capta nuevo capital de inversores, y no solo el capital fundacional, sino también capital ya existente que pasa de un socio a otro. En este proceso, se da entrada a nuevos socios que adquieren una parte del capital social de la empresa y, por tanto, parte de su control. Sin embargo, no se incrementa el pasivo exigible dentro del balance de la compañía, si bien los inversores, evidentemente, exigirán un cierto retorno por su inversión.

Estas rondas de inversión para emprendedores, han ido cogiendo fuerza, hasta convertirse en una de las principales modalidades de financiación, desbancando al sistema bancario, poniendo en valor por el contrario a los denominados business angels, el capital privado, los fondos de inversión y las firmas de capital riesgo.

El éxito a través de estas modalidades de inversión es sobradamente conocido. Sin embargo, nos encontramos muchas veces frente a muchos emprendedores que se encuentran en las primeras rondas de financiación y que desconocen los entresijos y costes asociados de este tipo de fórmulas.

Este desconocimiento de los costes de tiempo y dinero asociados a una ronda de inversión, pueden llegar a dejarte sin capital. Si analizamos cuál puede ser el mayor gasto, debería hacerse referencia al tiempo que tiene que dedicar el emprendedor a contactar con potenciales inversores y acudir a eventos donde presentar su proyecto, ya que éste puede llegar a ser demasiado grande si no se tiene planificado un calendario para esta ronda.

Una vez contactado con el inversor y que se haya interesado por el proyecto, planteándose la opción de invertir, empezará la “due diligence”, fase en la que se revisa toda la información contable, fiscal, laboral, y las famosas proyecciones y valoración de la empresa. Este proceso suele durar entre seis y ocho semanas y su coste oscila entre los 2.500 y los 5.000 euros al mes.

Igualmente, encontramos que es de vital importancia tener la parte legal, laboral y financiera bien analizada, organizada y al día para evitar tener que realizar trabajo adicional para preparar la información para la “due diligence”, servicios de asesoría cuyo coste se mueve entre los 200 y los 1.000 euros al mes.

Por último, el emprendedor requerirá de los servicios de un abogado mercantilista para que les asesore en el proceso y principalmente en la negociación de la clausulas a incluir en el pacto de socios.

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